LÁSER

La tecnología láser es una de las herramientas más precisas, seguras y versátiles en medicina estética. En Equilibrio Vital trabajamos con equipos de última generación que nos permiten tratar múltiples necesidades de la piel y el cuerpo con resultados visibles, naturales y progresivos

Resultados visibles, cuidado profesional

Cada protocolo se diseña de manera personalizada, respetando tu biología, tu historia y tus objetivos reales. Antes de iniciar cualquier procedimiento realizamos una evaluación
médica para determinar qué tipo de láser es el adecuado para ti y cómo combinarlo para potenciar tus resultados de forma segura

BENEFICIOS DE LOS TRATAMIENTOS LÁSER

  • Alta precisión en cada disparo: Permite tratar zonas específicas sin dañar tejido sano.
  • Resultados visibles en poco tiempo: Mejora gradual en textura, manchas, firmeza o acné.
  • Seguridad comprobada con equipos modernos y parámetros adaptados a tu piel.
  • Versatilidad: Corrige manchas, acné, flacidez, textura, tatuajes y vello.

Tratamientos personalizables según tu tipo de piel,
necesidades y objetivos.
Potencia otros procedimientos como peelings, faciales médicos o skincare en casa.

PREGUNTAS FRECUENTES

1. ¿Los tratamientos láser duelen?

La mayoría genera solo una sensación de calor o pequeños chispazos. Usamos parámetros adecuados y productos
calmantes para que sea cómodo.

2. ¿Puedo hacerme láser si tengo piel sensible?

Sí, siempre que se haga una evaluación previa. Contamos con protocolos diseñados para pieles delicadas o reactivas

3. ¿Qué cuidados debo tener después del láser?

Evitar sol directo, calor intenso, ejercicio y productos irritantes por 24–48 horas. Indicamos un esquema personalizado de
post-tratamiento.

4. ¿El láser es seguro para todos los fototipos de piel?

Trabajamos con equipos certificados aptos para diversos fototipos, pero la evaluación médica define parámetros específicos
para proteger tu piel.

5. ¿Qué diferencias hay entre los tipos de láser?

Cada láser tiene una longitud de onda distinta que actúa sobre un objetivo diferente: pigmento, folículos, colágeno, tinta, etc.
Por eso la evaluación previa es esencial.